Archivo de Noviembre 2008

 

Llevaba un tiempo con ganas de despellejar el regreso de Kanye West con su “808s & Heartbreak”. Y digo despellejar porque los adelantos no auguraban nada bueno para mis oídos.

Que si. Que la novedad del Auto-Tune. Que el 808 era la monda. Todo lo que queráis. Pero sonaban los primeros compases de cualquier posible single y la sensación era la misma: ¿qué cojones es esto?

Asumiendo que se trata de un capricho en su carrera, de un paréntesis marcado por el fallecimiento de su madre y el abandono de su novia, puede que la cosa cambie de color. Pero entre el negro y el blanco hay una gama de grises. Y algunos tracks se pasean por el gris más oscuro.

“Amazing” lo salva Young Jeezy, porque el beat no hay por donde cogerlo. Lo de “Robocop” es directamente inaudible. Y el uso del inventito de Antares en “Bad News” no ayuda a un ritmo que sí que es interesante.

Dicho esto, todas esas ideas que tiene el bueno de Kanye llegan a cristalizar en momentos brillantes. “Paranoid”, “Coldest Winter”, “Heartless” y “Say You Will” seguramente ofrezcan más que cualquier otro producto de los considerados mainstream que hemos escuchado durante este 2008.

Pero, como diría Eros, si bastasen un par de canciones… Es decir, ¿un genio como Mr. West puede permitirse el lujo de camuflar un disco mediocre con unos cuantos aciertos?

Mi respuesta es no. Pero, probablemente para algunos, este disco sea todo un acierto con sus momentos mediocres. Es lo que tienen los puntos de vista.

Hablando de puntos de vista, el mismo Kanye que rimaba sobre marcas, mansiones y coches deportivos ahora está cansado de todo eso y dice que se está muy solo en la cima. Lo digo porque la semana que viene sale el disco nuevo de Tote King. A ver si alguno le va a dar ahora por hablar de contradicciones y acabe contradiciéndose él mismo…